Reyes nos encontró a través de nuestra web. Le convencieron las reseñas de otros clientes, y nosotros nos pusimos manos a la obra con las ideas muy claras que ella y su pareja traían: un baño bonito, funcional y con personalidad. Jóvenes, exigentes y con buen gusto — el tipo de clientes que nos hacen crecer.
El punto de partida
El baño llevaba tiempo dando señales de que tocaba renovarlo: los azulejos originales habían empezado a desprenderse, y eso fue la señal definitiva para hacer una reforma integral de verdad, no un parche. La idea era aprovechar cada centímetro del espacio y conseguir un resultado moderno y limpio.
El reto de la hornacina
Cuando hablamos del diseño, la hornacina era el elemento estrella para Reyes. Y aquí es donde el proyecto se puso interesante.
No siempre es posible hacer una hornacina: el grosor de las paredes de ladrillo deja muy poco margen. Lo que en principio iba a ser un hueco convencional para un par de jabones, lo transformamos en algo mucho más especial: una hornacina lineal de pared a pared que recorre toda la zona de la ducha. El resultado es un baño que visualmente parece más profundo y con una línea estética mucho más cuidada.
Para conseguirlo, construimos una pared de pladur en la zona de la ducha. Sí, eso implicó «ceder» algo de espacio, pero a cambio ganamos una solución que da al baño una dimensión completamente distinta.
El resultado
Cuando terminamos la obra, todos estábamos satisfechos — y eso no siempre ocurre. El trabajo de ejecución, los acabados y el aspecto final hablan por sí solos. Un baño que Reyes buscó con criterio, y que nosotros disfrutamos construir con cuidado.
Gracias, Reyes, por confiar en Duchactiva.
Antes
Después